ENTREVISTA EN ESTADIO DEPORTIVO
Hola amigos/as
me marcho esta tarde a un nuevo trekking, será en Ladakh, el norte de la India, en el Himalaya y haciendo frontera con Nepal, espero poder mandaros buenas fotos a mi vuelta y poder tener más experiencias y aventuras que contar.
Aquí os mando una entrevista que me hicieron en Estadio Deportivo y espero que esto sirva como muestra para que los periódicos deportivos dediquen alguna página a nuestro deporte y no se hable siempre de lo mismo….Buen verano a todos y a disfrutar de las vacaciones.
MONTAÑISMO ¿DEPORTE?

¿quiénes son deportistas de alto nivel?
En el documento que se adjunta, se puede leer que la Junta concede becas, por una cuantía de 87.225 € a deportistas de alto nivel que no cuentan con becas del Consejo Superior de Deportes (CSD).
Es decir, estos deportistas beneficiados por la Junta de Andalucía son aquellos que el CSD no considera aptos para recibir sus becas y por tanto nuestra Comunidad, merecidamente, les destina una ayuda, lo veo coherente y justo.
Entre las Federaciones agraciadas, podemos mencionar: atletismo, bádminton, halterofilia, hockey, judo, kárate, motociclismo, pádel, patinaje, piragüismo, remo, triatlón, vela, etc. También hay que destacar modalidades tales como: PETANCA, TIRO CON ARCO y PESCA DEPORTIVA, para que se nos pongan los pelos de punta a los montañeros, alpinistas, escaladores o llamésenos como se quiera…..
¿qué ocurre aquí? ¿¿¿¿que cuando salimos con la mochila a subir y bajar montes, a andar durante 10 horas por cotas cercanas a los 3.000 m., cuando vamos a correr por montaña, cuando vamos a escalar aristas, cuando vamos a subir corredores en invierno, cuando vamos a escalar una montaña de cualquier altura… no hacemos deporte??, ¿no somos deportistas también nosotros?, ¿¿no estamos considerados como deportistas de élite, ni de alto nivel, ni de alto rendimiento??
¿El que sale con su caña de pescar un domingo al río, ese sí?
¿los señores/as que juegan a la petanca en el campito de su barrio, esos sí?
¿los que desarrollan la vista, los brazos, el pulso y muchas más cosas más, tirando con arco, sí?
¿¿Hacen más deporte que nosotros o menos??, ¿¿necesitan más entrenamiento que nosotros??, ¿¿se lesionan igual jugando a la petanca, muere algún pescador de río en el desarrollo de su actividad deportiva?? ¿¿vuelve a casa con congelaciones, con deshidratación, etc. algún tirador de arco??
No creo que debamos compararnos, eso no es relevante, cada modalidad tiene su dificultad, requiere su entrenamiento, desarrolla una serie de grupos musculares para su práctica. Cada deporte es defendido por sus seguidores y practicantes, para que reciba el reconocimiento social y las ayudas merecidas.
Pero cierto es, que nuestro deporte no está válidamente considerado ni reconocido. Es injusto que no disfrutemos de ningún tipo de ayudas nacionales, ni del Consejo Superior de Deportes y que desde ninguna área de deportes de ningún Ayuntamiento, Diputación o Comunidad Autónoma, se destinan periódicamente ayudas a la difusión y desarrollo de nuestro deporte, el montañismo.
Tendríamos que movernos más, tendría nuestra Federación que hacer un esfuerzo importante para conseguir que todas las Federaciones de Montañismo de España se unan y consigan estar más apoyadas por el Consejo Superior de Deportes, por el Ministerio de Deportes, tenemos que instar a nuestros políticos y gobernantes, para que dediquen medios y dinero ya que este deporte motiva tanto a los chavales, a las chicas, incentiva al deporte en equipo, al deporte al aire libre, al contacto con la naturaleza. Transmite valores sanos y una sana competitividad.
¿Cuánto nos ha costado convencer a los políticos de nuestra ciudad de la utilidad de un rocódromo público? Aún dudan de que esta modalidad sea practicada por cientos de jóvenes cada semana, les hemos enviado fotos e informes donde se puede constatar cómo ha aumentado el número de federados en montaña, desde la instalación de un rocódromo en Sevilla. Han podido observar con sus propios ojos cómo cada tarde hay colas para poder hacer un rato de boulder o para abrir o repetir una vía. Hemos recaudado 1.000 € de los bolsillos de los escaladores sevillanos para hacer una ampliación y aún así, no entramos a formar parte del colectivo que debe recibir una beca para la práctica de su deporte.
Tendríamos que ser considerados deportistas, no senderistas domingueros pisapraos, o mochileros hippies porretas, que es lo que nos consideran cuando nos ven con una mochila a la espalda, subiendo un monte. ¿por qué no nos ven como deportistas? Cuando realmente tenemos que madrugar, hidratarnos, calentar, terminamos con ampollas, tirones, sobrecargas, caídas, hipotermia, insolaciones, sudamos, quemamos calorías y grasas, tenemos que tener fondo, fuerza, resistencia…. ¡¡¡Pero si en realidad puede llegar a ser el deporte más completo que existe¡¡¡
Pues de todo esto la única conclusión que puedo sacar es que tenemos que movernos, movilizarnos para que nos reconozcan, somos un colectivo muy pasivo en ese aspecto, individualistas y alejados de politiqueos y papeleos, por eso quizás estemos tan desatendidos, porque no pedimos lo suficiente, o no nos hacemos oir más.
Buen veranito a todos¡¡¡¡¡¡¡
Lina Quesada

Broad Peak 2008

Ushba al fondo, Cáucaso
A VUELTAS CON LAS MUJERES EN LA MONTAÑA
Hay veces, que un simple y desafortunado comentario, puede traer muchos ríos de tinta y dar mucho de qué hablar.
En este caso, ha sido uno muy brillante el que ha partido de, vamos a ofrecerle el beneficio de la duda y digamos que, más de la boca que de la cabeza de una señorita, que dada su situación mundial, de estar en la carrera de los catorce ochomiles, pujando por ser la primera en conseguirlos, puede que esta carrera y tanta presión, la hagan estar más lúcida de verborrea que de ideas….
Se trata de un artículo publicado en un diario, veamos la pregunta:
- Hay mujeres que prefieren ir a expediciones sólo con mujeres o solas antes que ir con hombres. No es su caso hasta ahora. ¿Cuál es su experiencia en este sentido?
Y ella, con todo el arte del mundo responde:
-Yo creo que hay que ir en una expedición o mixta, como hice el año pasado en los Gasherbrum, o con hombres, como ahora. Eso de hacer expediciones sólo femeninas es algo que no veo claro. Es más, los ejemplos que existen han sido casi siempre supermalos. Porque quizá las mujeres somos un poco especiales o nos picamos más entre nosotras, no se exactamente el motivo, pero no soy partidaria de las expediciones sólo femeninas, ni por supuesto individuales.
Vayamos por partes:
1º.- ¿”somos un poco especiales”? (dice ella)
- que yo sepa, somos diferentes, tanto físicamente, nuestro ADN nos lo confirma, como, mentalmente, por la educación recibida en algunos casos. Pero en el último siglo, que yo sepa, estábamos intentando ser iguales, luchábamos por la igualdad…. por si esta señorita es de otra época y aún no se ha dado cuenta.
Y cuando hablo de igualdad, no hablo de la cosa esa de los miembros y miembras, sino de tener las mismas oportunidades y poder desarrollarnos y realizarnos en cualquier plano de la vida, el deporte, la familia, la política, la sociedad, etc. en todo.
2º.- “Los ejemplos que existen han sido casi siempre supermalos”
- Tampoco lo entiendo, existen pocos ejemplos, ya que hemos tenido pocas oportunidades, pero las que hemos tenido en los últimos años y desde siempre, desde los años 80, han sido buenos ejemplos.
- En mi caso particular, ya en el año 2004 organizamos una expedición al Ojos del Salado, una amiga y yo. Fue todo un éxito, se consiguieron los objetivos, seguimos siendo amigas y hemos repetido.
- En 2006 vinieron unas amigas acompañándome al campo base del Gasherbrum II, creo que contribuimos bastante a abrir las meses de los musulmanes arraigados que nos veían compartir tiendas, comida y todo con los chicos del grupo, sin llevar burka, ni el cuerpo tapado ni nada.
- En 2007 fui al Elbrus, junto con otras 3 chicas sevillanas y la de las otras 2 expediciones (de Motril) y no sólo hicimos cumbre, además de reirnos un montón y organizarlo todo nosotras, seguimos siendo amigas y repitiendo montaña juntas.
- En 2008, tuve la suerte de compartir el Baruntse con otras compañeras andaluzas, consiguiendo igualmente los objetivos, ni, nos picamos entre nosotras (como dice esta señorita), ni nos picamos con nadie, ni hombres ni mujeres, íbamos con un objetivo y nos ayudamos en todo lo posible unas a otras para conseguirlo.
- En 2009 formando un equipo femenino andaluz, conseguimos la cumbre del Manaslu, y como ejemplo a seguir, seguimos siendo amigas.
Es una cuestión de respeto y educación, mantener buenos lazos y relaciones con los compañeros/as de expedición, da igual su género, nacionalidad e ideas.
Puede ser que en el país de esta señorita, las mujeres tengan más carácter, que en el Sur.
Puede ser que ella, con la suerte que ha tenido de formar parte de un equipo con compañeros tan maravillosos como los que tiene, (los conozco personalmente y son además de muy, muy fuertes, muy, muy buena gente, unos encantos)
Pero, no es normal, que en el siglo XXI, en la época en la que estamos, con todo el camino que hemos andado para conseguir abolir esa mentalidad machista, que nos hace parecer unas marujas a las mujeres, que nos hacen pensar que cuando estamos juntas sólo hablamos y armamos ruido y nos peleamos, que nos enfrenta a las unas contra las otras….. salgan a la luz estos comentarios que no ayudan nada, que nos hacen retroceder en el camino avanzado.
Y encima resulta que claros ejemplos de expediciones femeninas modelo, los tengamos en el sur, con la lacra que llevamos a nuestras espaldas….. al final va a resultar que las andaluzas que hemos sido tachadas de marujas y con fama de tener una existencia preparada sólo para procrear….. vamos a ser las más modernas y avanzadas en este plano.
No obstante, le ofrecemos a esta señorita el beneficio de la duda y siempre puede haber sido una mala interpretación de sus ideas….
esperemos que así sea¡¡¡¡
Saludos a todos/as
Lina Quesada
LA AVENTURA
Este domingo, mi trekker me recordó que nos queda un mes para nuestra salida a Nepal.
¿mi trekker?
Sí, por fin no me voy tan sola a un campo base.
Por fin he podido convencer a alguien, (que no timar), para que venga conmigo. No es fácil repetir el recorrido que ya he hecho 6 veces, con la cabeza llena de preocupaciones, los miedos de la montaña, más los miedos personales, más las inclemencias del tiempo y hacerlo con buen humor. Por eso me surgió la idea de conseguir con una compañía nepalí, que por un módico precio pudiera acompañarme gente. Pero claro, la gente no tiene disponibilidad para irse un 14 de abril a Nepal, así como si tal cosa, tampoco ha sido fácil para el trekker negociar en su trabajo, en su familia y en su vida, para acompañar a una loca al campo base del Lhotse¡¡¡
Pero el caso es, que en menos de un mes, me veo en la T1 de Barajas, con un ataque de nervios, intentando timar al azafato/a de turno para que me deje pasar más peso en el equipaje, vistiéndome de astronauta para llevar el máximo peso encima, pasando los mil controles y tras 24 horas de aeropuertos, escáneres, detectores, comida precocinada y dolor de cuello, de riñones y de cabeza, salir a la calle, por fin, en Katmandú, respirar el aire casi más contaminado del mundo, sentir la primavera nepalí en la piel, en la retina, en los poros….
Tengo ganas, claro que tengo ganas de estar allí, pero ese pellizquito de estómago al pensar lo que me espera, no me lo quita nadie.
Este fin de semana pasado, entre la niebla de las Alpujarras, bajando del Mulhacén, recordaba una situación muy parecida bajando al campo base del Lhotse, (que es el mismo que el del Everest por la cara sur). Esta vez éramos Tony y yo, buscando el camino de bajada, con los esquís puestos, sin atrevernos a quitar las pieles de foca, porque no se veía a más de 20 centímetros de nosotros. Aunque ha sido otras muchas veces la misma situación, pero especialmente recordé otra vez, fue en la primavera de 2006, cuando bajábamos Mario Merelli y yo hacia el campo base, después de nuestro intento fallido a la cumbre del Lhotse, bajábamos cansados, exhaustos, con muchísimo peso en las mochilas, una niebla intensa nos impedía ver nada, ni a 10 cm. de nosotros, teníamos que pasar por un campo de grietas que va del campo 2 al campo 1 y luego del campo 1 a la cascada del Khumbu. Recuerdo que comenzamos a discutir, yo creía que era mejor sentarse a esperar a que se aclarara y Mario pensaba que era mejor seguir bajando sin ver nada…. en estas situaciones siempre surgen discusiones, siempre hay un compañero que quiere seguir y otro que piensa que es mejor esperar, uno que sigue y otro que se da la vuelta…. son situaciones peligrosas, estresantes, nunca se sabe cuál será la mejor decisión, pero el factor suerte, intuición o angel de la guarda, llámese como se quiera, a veces nos saca del peligro y otras no hace caer directos en una grieta.
Pero como de todo se aprende, yo espero haber aprendido sobre todo a tener paciencia, a no tomar decisiones precipitadas, a saber esperar, a no andar con prisas por un terreno tan traicionero, incierto y peligroso, ya que la aventura también se puede encontrar en la Wii o en la PSP, pero cuando toca jugarse la vida, mejor no tomar decisiones aventuradas, mejor mantener la calma, la cabeza fría, la paciencia y esperar… con buen humor, con buenos pensamientos, como el que espera a la mujer o al hombre de su vida¡¡¡¡¡
Saludos,
Lina Quesada
OTRO FIN DE SEMANA
Suena la alarma del móvil, las 7’00 h.
Sábado, estoy dentro del saco, dentro de mi coche aparcado en la Hoya de la Mora.
Saco el brazo para retrasar la alarma un poco más…. qué frío¡¡¡ los cristales con escarcha por dentro, esta noche ha tenido que ser fría,
yo dentro del saco no lo noto.
Sigo durmiendo, 10 minutos más, me engaño a mí misma…
no tengo ganas de salir del saco, ni de la furgoneta,
me pongo a pensar cuántos sábados llevo durmiendo en este saco,
quizás todos los sábados de los 15 últimos años de mi vida
y todos los viernes,
y cuántos viernes, sábados y domingos llevo sin quedarme en la cama toda una mañana…. creo que una vez que tuve una boda y me quedé en Sevilla un sábado, desde aquel afortunado domingo no recuerdo ningún otro en el que no haya amanecido en la montaña…
Bueno, en realidad hago esto porque quiero, intento autoconvencerme. Nadie me impide quedarme en la ciudad, salgo huyendo de allí cada viernes, porque quiero estar aquí, quiero andar, escalar, subir, bajar y esa energía e ilusión que me aporta este deporte, es lo que me hace estar aquí….
Sí, pero un “pepito grillo” en mi cabeza, me hace dudar,
me tienta,
me desorienta
Por un lado mi conciencia buena, sabe que tengo que salir ya del saco, que en cuanto me ponga a calentar el agua, prepare el cafelito y empiece a vestirme, me pongo a funcionar.
Pero por otro lado, el “pepito grillo” malo y tentador empieza a hacer de las suyas, me dice que ya llevo muchos fines de semana sacrificándome, que me merezco un descanso, que no hay que entrenar tanto, que puedo permitirme quedarme en el saco durmiendo
Pero aparece de nuevo la conciencia buena que me dice que no hace tanto frío, que después de haberme hecho anoche 300 y pico kilómetros para estar aquí y para hacer lo que más me gusta, no puedo ahora estropearlo todo y quedarme durmiendo, que después me voy a arrepentir
Y vuelve a la carga “pepito grillo”, a decirme que hace mucho frío, que hace viento, que no merece la pena, que ya habrá otros fines de semana, que dónde voy sola, que basta yá de tanto subir y bajar el veleta, el mulhacén y todo esto, que ya me lo conozco de memoria, que qué tontería la mía de darme por este deporte….
No puedo, no puedo, ya empieza a tentarme demasiado, pienso si me duele algo, vaya, no me duele ni la cabeza, ni la barriga, ni nada, no tengo fiebre, todo está perfecto, abro las cortinillas a ver si hay algún rastro de nubes y nada, miro por el otro lado y nada de nada, no tengo ninguna excusa, el tiempo está perfecto, yo estoy bien y sólo tengo que tener fuerza de voluntad y salir ya del saco, después sé que me alegraré….
Busco en mi base de datos mental, (a pesar de la altitud funciona todavía) y me pongo a buscar días y momentos en los que era incapaz de salir del saco, en los que me costaba la misma vida seguir subiendo, seguir andando y que gracias a haber sido fuerte, a haber seguido y a haber tenido buenos compañeros, luego me alegré.
Recuerdo uno de esos días en los que el frío me impedía andar, las manos casi congeladas y un compañero se quitó sus guantes finos y estaban tan calentitos, me los prestó y seguí subiendo; luego los pies no me los sentía, nos paramos en una piedra y me ayudó a frotármelos, entré en calor y horas más tarde, estábamos en la cumbre del Aconcagua, ¿qué hubiera sido de mí sin la ayuda y el calor de ese compañero? además aquel día mi cabeza quería subir y lo conseguimos, qué bien, qué alegría en la cumbre¡¡¡¡
Recuerdo también un día escalando en el Todra, con un dolor terrible en los dedos de las manos, en los pies por culpa de los pies de gato, en los riñones, por estar tantas horas con el arnés apretado, y recuerdo al compañero animándome, riéndonos en las reuniones y compartiendo la única chocolatina que llevábamos, también hicimos muchas cumbres así, quejándonos del dolor de pies y después, nos alegrábamos, al ver las puestas de sol en la bajada.
Y cuántos aburridos días he subido al Veleta, monótonamente, en silencio, oyendo el viento y mi respiración, y al llegar a la cumbre me he encontrado a gente, de clubes de montaña, a grupos de amigos que era la primera vez que subían, que me han pedido que les haga una foto, que nos hemos puesto a hablar, que nos hemos dado los e-mails y que me han alegrado el día al ver su ilusión y al ver que lo que a mí me parecía una aburrimiento (de tanto repetirlo) para ellos era una ilusión conseguida….
Tantos y tantos días que me cuesta trabajo salir del saco y que luego me han merecido la pena. Tantas puestas de sol, tantos amaneceres, que me confirman que voy a seguir durmiendo en mi cutre-furgoneta muchos más fines de semana, mientras que el cuerpo aguante, porque al final, siempre me merece la pena, por el paisaje, por las nubes, por la gente, por el esfuerzo que supone y por la energía que me da, todas esas imágenes me dan positividad para poder empezar una nueva semana en la ciudad…..
Saludos a todos/as
Lina Quesada
Diario de viaje.Patagonia (2ª parte)
Bueno, bueno…. al final mi amiga me sigue hablando y encima hemos repetido viaje-montañero juntas¡¡¡¡
A nuestro regreso del Ojos del Salado, tuvimos que parar un día en Santiago de Chile, claro… había que ver la ciudad, ataviadas con nuestra indumentaria medio montañera, medio hippilonga, conseguimos encontrar un albergue económico, con ambientillo juvenil y así hicimos un poco de vida normal por un par de días.
Nos encantó la ciudad, mercadillos de artesanías, gente muy agradable y cariñosa y tuvimos hasta buen tiempo y sol.
La lucha comenzó el día que había que darse el madrugón para ir al aeropuerto, para coger el vuelo a Punta Arenas (casi en el fin del mundo¡¡¡). Volver a meterlo todo en el petate, pesarlo y repesarlo y a prisa y corriendo llegar allí y que nos tocara un amable azafato que me dice que llevo sobrepeso y que son 20 dólares el kilo, je, je. Me pasaba más de 10 kg. y no estaba dispuesta en absoluto a pagar 100 dólares tan fácilmente…
Me pongo a discutir con él, (mientras, Almudena, colorada de vergüenza se separa de mí y hace como que no me conoce….).
Pues nada, yo insisto en que 10 kg. no son tanto, además, yo peso 50 kg. y en la cola veo que hay gente que pesa más de 100 kg. entonces, le digo que me voy a repartir el equipaje por el cuerpo y así pesaré aún menos que mucha de la gente que hay en la cola (que por suerte, son americanos y no me comprenden, porque si no, igual me denuncian por insulto público¡¡¡)
Al final, me salgo de la cola, me enfado con el amable y encima guapo azafato y me dispongo a vaciar el petate entero y ponérmelo todo, las botas de plástico (Koflach expedition) el pantalón de gore-tex, la chaqueta, por la cintura el forro polar, en los bolsillos los paquetes de frutos secos y las chocolatinas, el frontal, los calcetines gordos….
Buenos, pues al final, el chaval (azafato) que ya se le veía menos amenazante e incluso se le intuía una risilla en su interior, nos deja facturar y nos desea buen viaje….
Almudena, quiere matarme¡¡¡¡¡
Llegamos a Punta Arenas, de verdad, amigos/as, tenéis que ir allí. Es un lugar increíble, una pequeña ciudad costera, marina, en el fin del mundo, las gaviotas posadas sobre los embarcaderos, las casitas, pequeñas de colores, las calles anchas, llenas de tiendas de pesca, montaña, productos típocos…
Nuestra primera impresión, fue maravillosa, la gente superagradable. Nos contaron que el invierno allí es casi imposible, demasiado viento, lluvia, muy duro, la gente que está allí es consciente de que es un lugar inhóspito, pero maravilloso.
Desde allí al día siguiente cogimos el bus a Puerto Natales, con el mochilón a cuestas, entramos en el Parque Nacional de las Torres del Paine, donde comenzamos nuestro trekking. de 6 días, visitando las Torres y los Cuernos del Paine, el Glaciar Grey y volviendo al inicio de la ruta en barco, entre glaciares, alucinante¡¡¡
Fue un cambio total, venir del árido y duro desierto a 4.000 m. y encontrar ahora vegetación y agua por todos lados, estar al nivel del mar, respirar oxígeno puro, aire fresco, brisa…. qué gran cambio, fuimos de lo malo a lo bueno, como debe ser¡¡¡¡
El trekking fue durillo, ya que todos los días llovía mucho desde el mediodía, lo cual requería darse madrugones para poder llegar al lugar de acampada pronto, montar la tienda y aburrirnos como ostras…. ya que una vez finalizada la etapa, lo bonito hubiera sido pasear por la zona, ver pájaros y plantas y en cambio, nos veíamos obligadas a recluirnos en la minitienda agobiante y esperar horas a que pasara el chaparrón, pensando siempre, entrará el agua??? se mojarán los sacos??? parará la lluvia para mañana??? (porque teníamos los días contados, si un día llovía, había que andar con lluvia o no llegábamos a España)
Tras ese maravilloso trekking, volvimos a Puerto Natales y cogimos un bus que nos condujo a El Calafate (Argentina) desde donde nos dirigimos a El Chaltén y comenzamos el trekking al Cerro Torre y Fitz Roy. Desde aquí, hay otra ruta que va al Hielo Patagónico Sur, pero que no pudimos hacer por falta de días… qué pena¡¡¡
El Chaltén, es otro de esos lugares, en los que te preguntas, ¿cómo puede vivir allí nadie? Hay días en los que sales a la calle, te pones de espaldas a la dirección en la que viene el viento, intentas caerte y no puedes, el viento te empuja con tal fuerza, que si te pones una capita de Superman, igual hasta podrías volar¡¡¡¡
No hay basura en la calle, toda está barrida por el viento, los árboles llevan todos una inclinación de 45º tumbados por el viento, no se puede tender la ropa, pasear en bici, jugar en la calle al balón…… vamos que allí no se puede hacer vida exterior. Los albergues son muy cómodos y bonitos y se come superbien, pero la escasa población, vive allí sólo los meses que hay turismo y escaladores, el resto del año, todo cerrado.
Este clima, sólo es soportable, cuando eres recompensado con la visión majestuosa del Cerro Torre, del Fitz Roy, de las agujas que los rodean¡¡¡¡¡
Impresionante, precioso, son esos lugares remotos, a veces inhóspitos, donde la vida es dura por el clima, la lejanía y las condiciones del terreno, pero que merece la pena visitar alguna vez en la vida….
Mereció la pena el viaje, el trekking, pasar frío con la ropa y la tienda empapada, comer pasta casi todos los días, echar de menos el jamoncito ibérico, darnos esos madrugones a las 4’00 de la mañana¡¡¡¡
Mereció la pena pasar esas navidades allí, un poco lejos de la familia, pero acordándonos de ellos cuando observábamos esos paisajes tan alucinantes.
Nos encantaron ambos países, Chile y Argentina, la gente estupenda, la comida genial, y encima volvimos sanas y salvas.
No, no le pedimos el número de teléfono al azafato, pero vamos, que a la vuelta nos despedimos de él y fue muy amable¡¡¡¡
Saludos
Lina Quesada
Los comienzos en Ojos del Salado

Hola amigos/as
He tenido la suerte de que mis amigos de Alúa me dediquen un espacio para comunicarme con vosotros y no lo aprovecho¡¡¡¡ tendría que estar contenta de poder transmitiros y contaros batallitas a través de este blog, y ya véis, no mando nada.
En los últimos años, he estado más centrada en las expediciones y los ochomiles y todo eso, pero mis comienzos fueron como los de todos, coger un atlas, ver dónde hay montañas y ponerme a investigar. Todo el año ahorrando y buscando el vuelo más barato, esperar a que llegaran las vacaciones y zás, rumbo a…..
Eso es, creo, lo más emocionante de todo, los preparativos, imaginar cómo será aquello…. después llegas y a lo mejor te decepcionas, pero por lo general, somos gente muy agradecida. Todo lo que sea naturaleza, aire libre, paisajes, lagos, montañas, animales, paredes de roca, nos altera el ritmo cardíaco. Si además el país es bonito, la gente agradable, se come bien y te cruzas con más montañeros, pues entonces, apaga y vámonos.
Así es como me planté en Perú, en Ecuador, en Argentina…. por ejemplo, llegando allí con menos papeles que una libre, el vuelo y poco más, sin hoteles, sin comidas, nada de nada, a la aventura, a improvisar, y al final, esos viajes salen bien, unas veces porque ponemos de nuestra parte y otras, porque seguro que hay por ahí, algún ángel de la guarda haciendo horas extras…
Ya que se aproxima el mes de diciembre, os voy a contar, (bueno tampoco quiero enrollarme mucho, claro) un viaje al Ojos del Salado, que hicimos mi amiga Almudena Carrasco (de Motril) y yo.
Lina Quesada en el Programa APASIONADOS de Canal Sur 2

Cliquea aquí para ver el Video presentación del programa APASIONADOS donde entrevistan a Lina Quesada.
El pasado Martes a las 23:15 h. se emitió el primer programa de APASIONADOS, un nuevo programa de Canal Sur 2, donde entrevistaron a nuestra amiga Lina Quesada.
Parece que poco a poco el montañismo como afición va teniendo cada vez más eco en los medios de comunicación.
De qué va el programa:
La primera andaluza en subir al Everest vaticina una eclosión de montañeras
Lina Quesada, la primera andaluza en coronar el Everest, la montaña más alta del mundo, con 8.848 metros, ha vaticinado hoy una eclosión de montañeras de la comunidad porque ha constatado la presencia de numerosas mujeres en los lugares en los que entrena y además con capacidades técnicas para la escalada.
“Habrá que echarse a temblar”, ha avisado la montañera sevillana ante la previsible presencia de mujeres en las cimas más altas del mundo, lo que no ha ocurrido antes porque “faltaba un último empujón”.






























